Los coworking llegaron para quedarse


REVISTA WATT

19/03/2019


¡Qué placer trabajar así! Conocé y descubrí todo lo referente a un nuevo movimiento que cambió las antiguas modalidades de trabajo. El coworking se va convirtiendo en la opción favorita de las nuevas generaciones, conectando trabajo y ocio en el mismo lugar.  

TXT. Andrea Arzola (@andrearzola)


El emprendedor de hoy busca espacios flexibles, ultraconectados y con los servicios más avanzados. Las nuevas generaciones somos descontracturadas, libres, amantes a la tecnología y extremadamente sociales, ya resulta casi imposible visualizar aquella imagen de todos los empleados  de una compañía divididos por cubículos un tanto grises y desesperantes.

Nuestra vida está cambiando a un ritmo vertiginoso y, como consecuencia, también los entornos en los que la desarrollamos. En los últimos años han surgido alternativas sobre cómo deberían ser los lugares de trabajo, quizás un tanto diferente a cómo los entendíamos.

El coworking en sus inicios fue calificado como una moda que con el tiempo pasaría, pero para sorpresa de muchos, es un término que llegó para quedarse y no ha parado de crecer desde que comenzó a usarse. La idea principal de estos lugares es compartir ideas, valores y hacer un espacio inspirador y dinámico en el cual no solo se trabaje sino se vivan experiencias.



Pero…¿Qué es realmente un Coworking?

El concepto nació en San Francisco en el año 2005, debido a los grandes cambios que sufría la economía en Estados Unidos. Han ido evolucionando con el tiempo, pero en esencia son oficinas compartidas en las que freelancers y empresarios se dan cita para trabajar en el mismo lugar,  y quienes se encargan de los espacios, intentan conectar y crear oportunidades profesionales y personales entre y para sus miembros.

Por ejemplo, las miles de colaboraciones que se generan en este tipo de lugares son una de las tantas ventajas del coworking, ya que si bien trabajás con muchas personas alrededor, puede pasar que ninguno sea de tu misma compañía y que al principio lo único que tengan en común sea el espacio donde trabajan, pero  ¿Te imaginás cuantas oportunidades se pueden presentar?

El networking no suele darse con facilidad, pero la idea de compartir estos espacios con muchas personas te da la posibilidad de crear vínculos, mejorar tu red de contactos continuamente, conocer emprendedores de distintas industrias e incluso conseguir clientes y socios comerciales.


Con el tiempo, aquellos desconocidos se pueden transformar en grandes compañeros de trabajo, e incluso colaborar en tus próximos proyectos. Quizás estés desarrollando algo que requiere de un lenguaje de programación que vos no controlás, pero -oh casualidad- uno de los chicos que conociste en el coworking es experto en el tema.

Aunque estos lugares incentivan la colaboración entre profesionales, empresas y autónomos, en los últimos tiempos se han ido personalizando y adaptando a las necesidades personales. Así, encontramos espacios especializados en innovación con un espíritu sostenible y desarrollo de proyectos emergentes o abiertos al exterior.

@2020 por Walla Estudio. Nosotros también #somosdoers